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domingo, 31 de mayo de 2026

El fuego del Espíritu

 Esta semana, al llegar al aula, encontraron todas las ventanas cerradas. Las persianas bajadas. La clase en silencio.

—¿Qué pasó aquí? —preguntaron nada más entrar.

En el centro de la asamblea había una casa de cartón con la puerta cerrada. Y dentro, unas figuras escondidas.



Entonces empezaron las hipótesis:

—Están enfadados.
—Tienen miedo.
—No quieren salir.
—A lo mejor están solos.

Y, sin darse cuenta, acababan de describir perfectamente cómo se sentían los amigos de Jesús antes de Pentecostés.

A veces pensamos que las grandes historias de la religión están muy lejos de los niños, pero lo cierto es que ellos entienden enseguida lo que significa esconderse cuando algo nos preocupa, cuando tenemos vergüenza o cuando sentimos miedo. Ellos también saben lo que es quedarse callados, no atreverse o necesitar que alguien venga a buscarnos.

Por eso esta semana no empezamos hablando del Espíritu Santo. Empezamos hablando de nosotros.

De esos días en los que no tenemos ganas de jugar. De cuando una discusión pequeña parece enorme. De cuando alguien se enfada y se cierra “como una casa con todas las ventanas cerradas”.

Y entonces apareció el viento.

No un viento de verdad, claro. Pero sí uno de esos que cambian las cosas por dentro. Abrimos las ventanas de la casa y empezaron a aparecer pequeñas llamas de colores. No quemaban. Cada una traía escrita una palabra: ayudar, escuchar, compartir, cuidar, perdonar, abrazar, dar paz… 

En cuatro y cinco vimos un video que nos explicó como era ese viento y de qué otras formas puede aparecer. En primero y segundo vimos el video donde Unay Quirós nos habla del día que ese viento sopló sobre los apóstoles: Pentecostés.


Poco a poco entendimos que Pentecostés habla justamente de eso. De personas que vuelven a abrir las puertas. De amigos que dejan de esconderse. De corazones que pasan del miedo a las ganas de hacer cosas buenas por los demás.

Después, entre todos, pensamos qué cosas “apagan” a las personas y qué cosas las “encienden” otra vez. Y aparecieron respuestas preciosas:

—Que te escuchen.
—Que te inviten a jugar.
—Que te den un abrazo.
—Que te digan “¿quieres estar conmigo?”.

Cada uno escogió la llamita que llevaba una palabra que abría las puertas de su corazón. Y entre todos vamos colocando cada llama en la hoguera central, hasta que las pequeñas llamitas se convierten en una hoguera, porque una llamita sola es pequeña, pero muchas llamitas juntas hacen una luz grande. Eso pasó en Pentecostés el Espíritu Santo formó un grupo.  

Porque el Espíritu Santo, para los niños, no necesita grandes explicaciones. Lo entienden mucho mejor cuando descubren que hay personas capaces de llevar calma donde había enfado, compañía donde había soledad y alegría donde alguien estaba triste.

Y así, casi sin darnos cuenta, terminamos nuestro Camino de Pascua descubriendo algo muy importante: que seguir a Jesús no consiste solo en aprender historias sobre Él, sino en convertirse poco a poco en ese tipo de persona que forma un grupo que ayuda a los demás a abrir ventanas cuando por dentro todo parece cerrado, la Iglesia.

Aquí os dejo el enlace a los videos, la canción  y una infografía resumen de lo que aprendimos.












El camino de Santiago


 Hoy, al abrir la Caja de los Amigos de Jesús, apareció una concha. 


—¿Quién viene ahora? —preguntaron enseguida.



Y así conocimos a Santiago, el amigo de Jesús que nos ayudará a llegar hasta el final del Camino de Pascua.


Para presentarlo escuchamos un cuento muy especial. Un cuento sobre caminos difíciles, cargas que pesan demasiado y personas que descubren que avanzar solos no siempre es la mejor idea. Porque hay caminos que se hacen mucho mejor cuando alguien camina a tu lado.

El camino de Santiago de Beatriz Romero Bulnes


Mientras escuchábamos la historia, fueron apareciendo muchas ideas importantes. Hablamos de excursiones, de salidas familiares, de comidas en la playa.


Y entonces llegó la frase final del cuento. Esa frase que se quedó flotando en silencio unos segundos y que después empezó a llenar la clase de pequeñas reflexiones:



A partir de ahí comenzamos a mirar hacia atrás. Porque, sin darnos cuenta, durante todas estas semanas hemos ido llenando nuestro Jardín de la Pascua de historias, emociones y valores importantes.


Recordamos a Pedro aprendiendo sobre el perdón. Recordamos que si nos equivocamos, decimos lo siento. Y lo bien que nos sentimos cuando decimos "te perdono"



 A Juan descubriendo que nadie debería quedarse solo. Y que cuando alguien lo está podemos acercarnos a preguntarle si quiere jugar. Y si no está listo recordarle que cuando tenga ganas, estaremos esperando. 



A Tomás entendiendo que confiar también es dar un paso más.  


A hablar con María.



 Y a todos esos pequeños momentos en los que hemos aprendido a escuchar, acompañar, esperar, compartir y cuidar de los demás.

Después recogimos todas las piezas del Jardín de la Pascua y construimos entre todos un gran puzzle colaborativo. Cada pieza tenía un valor trabajado durante estas semanas. Y poco a poco, mientras las íbamos colocando, descubrimos algo muy bonito: por separado eran solo piezas sueltas, pero juntas construían un camino completo, el jardín de la Pascua. Después colocamos en él los símbolos que fuimos creando.



Un camino lleno de amistad, ayuda, confianza, perdón y alegría.


Un camino que nos recuerda que la Pascua no termina en un cuento ni en una actividad de clase. Continúa cada día, en las pequeñas cosas que hacemos por los demás. Porque igual que descubrió Santiago, cuando caminamos juntos… el camino siempre se hace mejor.


viernes, 22 de mayo de 2026

Cosas de mamá

Hoy, dentro de la Caja de los Amigos de Jesús, encontramos un rosario. Y enseguida empezaron las preguntas:

—¿Qué es eso?
—¿Por qué tiene tantas bolitas?
—¿Es un collar?

Y claro… es que ya estamos en mayo.

Seguimos descubriendo el calendario litúrgico de una manera cercana, relacionándolo siempre con cosas que forman parte de su vida. Porque poco a poco vamos viendo que la religión no aparece “aparte” de lo que vivimos, sino que camina junto a nuestra realidad, nuestras emociones y nuestra cultura.




San Pedro estaba en la puerta del Cielo, muy atento como siempre. De pronto frunció el ceño. —Señor, aquí pasa algo. Están llegando niños… y yo no les he abierto. Jesús lo miró: —¿Seguro, Pedro? —Segurísimo. Yo no me despisto. de Beatriz Romero Bulnes 

Por eso, esta semana, el recorrido por el Jardín de la Pascua nos llevó hasta María. Y, sin darnos cuenta, volvimos a acordarnos del colgante de la paz de Jesús. ¿Os acordáis? 

Aquella vez descubrimos que parar, respirar, contar lo que nos pasa y sentirnos escuchados puede ayudarnos a encontrar calma por dentro. 

 Porque los niños necesitan algo más que aprender cosas: necesitan ayuda para entender lo que sienten, poner orden a lo que viven por dentro y descubrir que no están solos. Necesitan espacios para escucharse, para pensar, para imaginar… y también para abrir poquito a poco el corazón a la presencia de Dios en su vida.

 Así nació la pulsera de la paz de Jesús. Una pequeña herramienta para aprender a parar antes de enfadarnos, escuchar antes de responder y buscar maneras buenas de resolver los conflictos. Con ella aprendimos que el silencio también habla, que respirar ayuda y que Jesús puede ser ese amigo que llevamos siempre en el corazón y al que podemos acudir cuando algo nos preocupa. 

 Y esta semana dimos un paso más en ese diálogo interior descubriendo a María. Les contamos que los cristianos tienen un objeto muy especial que les ayuda a hablar con ella: el rosario. Lo miramos despacio, lo tocamos, contamos sus cuentas y escuchamos cómo muchas personas lo utilizan para rezar. En clase de Religión no rezamos —para eso está la parroquia y la familia—, pero sí aprendemos a conocer los símbolos, las tradiciones y las formas en las que los cristianos expresan su fe. Y también podemos hablar de María como alguien que cuidaba, escuchaba y acompañaba igual que hacía con Jesús. 




 Después, con abalorios de colores, cada niño creó su propia pulsera: diez bolitas de cada color, repetidas cinco veces. Y se la llevaron a casa. Algunos dijeron que era para ellos. Otros tuvieron clarísimo que querían regalársela a alguien muy especial. A esa persona que les cuida, les escucha, les calma cuando están tristes y les acompaña incluso en los días difíciles… igual que María cuidaba de Jesús. 

 ¿Sabéis ya quién puede ser?



miércoles, 29 de abril de 2026

Juan y el día que nadie quería jugar.

 Hoy petirrojo estaba muy nervioso. Volaba por la clase sin control y no sabíamos muy bien por qué, hasta que se posó en la caja de los amigos de Jesús no entendimos por qué estaba tan nervioso.



Dentro de la caja había un ágila. Por eso estaba Petirrojo tan contento, porque el símbolo del amigo de Jesús que vamos a conocer es un pájaro como él.


Juan era un amigo de Jesús muy tranquilo. No gritaba mucho. No empujaba. Pero observaba todo. de Beatriz Romero Bulnes

Al mismo tiempo que conocíamos a Juan, hemos trabajado habilidades muy importantes como la atención, la discriminación visual y la organización espacial, a través de la búsqueda de objetos escondidos en las páginas del cuento.

Poco a poco, vamos descubriendo que para entender bien las cosas es importante mirar con calma y desde distintas perspectivas. No solo con los ojos de la cara, sino también con los ojos del corazón.

Juan nos ha ayudado a reflexionar sobre cómo podemos “mirar” a los demás para ser buenos amigos al estilo de Jesús. Por eso, esta semana nos hemos propuesto un pequeño reto en el recreo:
“Que nadie esté solo.”

Mientras jugamos, estaremos atentos por si hay algún compañero o compañera solo. Si vemos a alguien así, nos acercaremos y le preguntaremos:
—¿Prefieres estar tranquilo o quieres que me quede a jugar contigo?

Para que el reto no se quedara solo en una actividad de clase, en Infantil hablamos de situaciones de verdad. De esas que pasan cada día en el recreo y que, muchas veces, los adultos ni siquiera vemos. Me contaron de niños que están solos en un banco, caminando sin jugar o mirando desde lejos cómo juegan los demás.

Y empezaron a aparecer razones que nacían de ellos mismos: a veces alguien está solo porque necesita un rato de calma. O porque su amigo está jugando con otros y no sabe cómo acercarse. A veces porque está triste, enfadado o cansado. O simplemente porque no le apetece jugar a lo mismo que los demás.

Poco a poco entendimos algo importante: no siempre sabemos por qué alguien está solo, pero sí podemos decidir qué hacer nosotros cuando lo vemos. Acercarnos. Preguntar. Respetar su espacio. Hacer sitio. Igual que hicieron con Juan.

En primer ciclo dimos un paso más. África lanzó una pregunta que nos hizo pensar mucho:

—¿Y qué pasa cuando te acercas a alguien para ayudarle… y te contesta mal?

A partir de ahí descubrimos algo importante: acompañar a alguien no siempre es fácil. A veces, cuando una persona está enfadada o triste, no quiere hablar. Y dependiendo de cómo reaccionemos nosotros, podemos ayudarla a sentirse acompañada… o hacer que se sienta todavía más sola.

Para trabajar todo esto hicimos un juego de role-play por parejas. Uno tenía que representar a alguien enfadado y el otro intentar ayudarle. Pero había una condición: no valía insistir, ni agobiar, ni querer arreglarlo todo enseguida. El verdadero reto era acompañar con respeto. Después de cada escena, entre todos decidíamos si habían conseguido superar el desafío.

Y, sin darnos cuenta, fueron apareciendo descubrimientos muy importantes. Entendimos que, cuando estamos muy enfadados, primero necesitamos calmarnos antes de volver a jugar. Que ayudar no significa insistir todo el tiempo. Que a veces preguntas “¿te ayudo?” y la otra persona responde “no”. Y que, aun así, podemos quedarnos cerca y decir: “Aquí estaré cuando me necesites”. Que si escuchamos atentamente y sabemos ver las pistas, los demás nos dicen lo que necesitan,...

En nuestro Jardín de la Pascua, hemos añadido corazones pintados con acuarela de muchos colores. A partir de la observación de esos colores y de las emociones que nos transmiten, hemos hablado sobre la diversidad: cómo a cada uno nos gustan cosas diferentes y cómo eso nos hace únicos y especiales.

Además, nos hemos ayudado unos a otros durante la actividad, poniendo en práctica el valor que hemos trabajado en esta sesión.




Para consolidar todo lo aprendido, jugamos al corro de la amistad. Mientras sonaba la música, girábamos juntos alrededor del círculo y, en cada vuelta, un niño o niña pasaba al centro. Poco a poco, el centro se iba llenando de compañeros que se daban la mano y se acompañaban unos a otros. Hasta que, al final, alguien quedaba solo fuera del juego (casi siempre la maestra).

Entonces, esa persona se sentaba en un rincón con gesto triste, igual que puede sentirse alguien cuando nadie juega con él en el recreo. Y ahí aparecía lo más importante: sin decir nada, los niños y niñas se acercaban enseguida para invitarle a jugar y hacerle sitio de nuevo en el corro.

Porque esta semana, con Juan, hemos descubierto que mirar con los ojos del corazón significa darse cuenta de quién está solo… y no dejarlo así




martes, 21 de abril de 2026

¿Y si confías?

 Esta semana hemos comenzado una nueva sesión de nuestro camino en el Jardín de la Pascua, y lo hemos hecho con una actividad llena de misterio.

Al llegar al aula, los niños y niñas se encontraron con  una huella… pero no sabíamos de quién era. Algo o alguien había pasado por nuestra clase y nos había dejado una pista.

A partir de ese momento, nos planteamos una misión:
descubrir a qué amigo de Jesús pertenecía esa huella.

Pero no iba a ser tan fácil. La pista estaba escondida y no se podía ver a simple vista. Antes de comenzar la búsqueda, reflexionamos juntos sobre algo importante:
no siempre vemos las cosas, pero eso no significa que no estén ahí.

Con esa idea en mente, iniciamos la búsqueda por el aula. Poco a poco, siguiendo algunas pistas, encontramos la caja de los amigos de Jesús. No podíamos ver lo que había dentro… así que antes de abrirla, nos hicimos una pregunta:

—¿Creéis que hay algo dentro?
—¿Confiamos en que sí?

Tras compartir nuestras ideas, decidimos abrirla… y dentro encontramos el símbolo del nuevo protagonista: Tomás.



A partir de esta experiencia, introdujimos el valor que vamos a trabajar en esta sesión: la confianza. Igual que nos ocurrió durante la actividad, Tomás necesitaba aprender a confiar, incluso cuando no podía ver todo con claridad.

¿Y si Confias? Tomás de Beatriz Romero Bulnes

Después de descubrir a Tomás y hablar sobre la importancia de la confianza, realizamos un juego que nos ayudó a vivir este valor de forma directa.

Propusimos a los niños y niñas un pequeño reto: recorrer un camino… sin poder ver.

Se organizaron por parejas. En cada una, un niño llevaba los ojos vendados y el otro hacía de guía.

Antes de empezar, comentamos algo importante: cuando no vemos, necesitamos confiar en quien nos acompaña.

Comenzaron el recorrido despacio.
Al principio hubo dudas, pasos inseguros y alguna risa.

El niño que guiaba tenía una misión clara: acompañar y cuidar.

—Por aquí…
—Cuidado, hay una mesa…
—Ven despacito…

Quien llevaba los ojos vendados tenía que hacer algo clave: confiar.

Confiar en la voz del compañero.
Confiar en que no le dejaría solo.

Poco a poco, fueron avanzando con más seguridad.

Después cambiaron los roles, para que todos pudieran experimentar ambas situaciones: confiar y cuidar.

Fue una actividad muy enriquecedora, en la que no solo trabajamos la orientación y la atención, sino también valores fundamentales como la ayuda, el respeto y, sobre todo, la confianza en los demás.

Una vez más, comprobamos que Jesús no nos deja solo historias para que las escuchemos y aprendamos. Si no que nos indica maneras de vivir para ser felices.

 

Finalmente, repartimos unos marcapáginas para celebrar la semana del libro con la frase "voy a dar un paso" e incorporamos nuestras huellas al Jardín de la Pascua, donde seguimos construyendo, poco a poco, este espacio lleno de significado con todo lo que vamos aprendiendo.

sábado, 18 de abril de 2026

Pedro y el día que tuvo miedo


Hoy en clase nos esperaba una pista de un nuevo amigo, las llaves de San Pedro. De esta forma vamos acercándonos al contexto biblico y a la iconografía.


Pedro es alegre y valiente y muy amigo de Jesús. Pero cuando unos niños se rién de Él, Pedro no se atreve a defenderlo. Aqui os dejo la historia.






El cuento nos dio la oportunidad de hablar sobre qué es ser valiente. Hablamos también de las cosas que nos dan verguenza. Y juntos pensamos qué aprendió Pedro.


Hablamos de que cuando metemos la pata nos da mucha vergüenza y queremos alejarnos y abandonar. Pero no podemos rendirnos, siempre hay una solución y conseguimos llegar lejos, según nos dijo Álvaro.



Cuando hacemos algo mal, pedimos perdón. Pero las personas no tenemos un botón de desenfadarse, así que a veces tenemos que esperar a que el otro esté listo para perdonarnos. Luka nos recordó  que sí que tenemos un botón de pausa, el colgador de la paz con la frase del Evangelio.

Para reconocer pequeños conflictos cotidianos, identificar emociones y practicar el perdón de forma vivencial leimos unas tarjetas con situaciones cotidianas, las representamos y buscamos soluciones. 





Usamos las tarjetas de lo siento y te perdono. Lo hicieron tan bien que hasta pudieron arregar algún enfado que arrastraban del patio y las llevaron para casa para poder usarlas.







Para acabar hicimos piedras con cartones de huevos a las que les pegamos una letra P de "Pedro", de "perdón, de "piedra". Con ellas decoramos la primera zona del jardín de la Pascua. Cuando esté acabado os lo enseñaremos.
En Infantil la semana que viene seguiremos con un nuevo amigo de Jesús. Los de primero y segundo aprenderemos en quien se convirtió Pedro de mayor.









 

miércoles, 7 de mayo de 2025

martes, 22 de diciembre de 2020

Navidar 2020




Este año acaba el trimestre como siempre en clase de religión, aquó os dejo un video con los trabajos del proyecto y un aguinaldo donde participan todos los alumnos del cole.
Se cumplen once años desde que  empezamos en clase de religión este proyecto que cada curso nos lleva a encontrarnos en la Plaza de la Habana.

Cada año es especial, cada curso me invade el vértigo de no saber qué va a pasar.

Y si eso es así siempre, este curso os lo podeis imaginar. 

Desde septiembre llevamos pensando, proyectando, buscando ideas y recibiendo inspiración. Y una vez tras otra se nos cayeron los planes y tuvimos que volver a empezar.

Por fin hace un mes encontramos la idea que nos llevó a donde estamos hoy. El proyecto "Lazos de amor" de la parroquia de Turón.

Los alumnos de sexto se pusieron manos a la obra diseñando un dibujo que los demás niños del cole pudieran convertir en adorno, inventando un teatro donde todos pudieran participar, hablando con Jose Julio (parroco de Llanera) para ver cómo podía ayudarnos a llegar a las personas mayores del concejo a través de la parroquia,... Fue un mes de actividad frenética.

Estamos muy orgullosos del resultado de ese esfuerzo que ahora os queremos presentar en forma de video. Esperamos que a todos os agrade y que si estas navidades estáis un poquito solos o desanimados sintais nuestros lazos de amor que quieren deciros que lo estais haciendo muy bien y que si necesitais fuerzas os volváis al Niño, que ya va a nacer.

Mañana iremos a hacer entrega de los duendes al equipo de Cáritas de la parroquia, que serán los encargados de hacerlos llegar a las personas mayores.

Yo quiero dar las gracias especialmente a Jose Julio, que cuando nos pusimos en contacto con él, se ofreció generosamente a ayudarnos.

Y de manera muy especial a Karoll. Karoll, este año Navidar no hubiera sido lo mismo sin ti. Tú fuiste la fuerza y la constancia, cuando la meta se veía lejos. ¡Sigue así!


miércoles, 24 de junio de 2020

Despedida segundo

Después de estos dos meses de reinventarnos en el cole llega el momento de desconectar. De disfrutar del verano, de pasear, de charlar, de pasar tiempo en familia y de jugar sin parar.
En septiembre volveremos con las fuerzas renovadas.
Un abrazo grande a todos familias y niños. Nos vemos pronto.

lunes, 8 de junio de 2020

Tarea 8 junio primero y segundo

 
Hoy vamos a viajar con la imaginación muy lejos, muy lejos ¡Hasta Africa! Allí vive el Rey León, y también viven cocodrilos y elefantes. 
A pesar de haber visto muchas veces sus animales seguro que no sabes mucho de este continente.
Con esta película vas a conocer un poquito la historia de un niño, como tú, pero que vive en un mundo muy diferente.
Él se hace mayor y tiene que enfrentarse a un rito de paso.
Este curso  también tuviste que hacerte mayor y ayudarnos a los mayores. Sin ir al cole, sin ver a vuestros amigos, a los abuelos en muchos casos. 
Seguro que algunos días te entraba la rabia y solo te apetecía portate mal, como a la bruja. Pero estoy segura de que ahora estás hecho un pequeño kirik, listos para vencer las dificultades y ayudar a tus papás  en lo que haga falta.

Un beso muy fuerte de vuestra profe Bea.

domingo, 31 de mayo de 2020

Tareas primero y segundo 1 de Junio

¿Os gustó el cuento de la semana pasada? 
Hoy os dejo un juego para repasar.
¡Cuidado que no te estalle la bomba!



domingo, 24 de mayo de 2020

Tareas segundo semana 25 de mayo

Este Domingo los amigos de Jesús celebraron la Ascensión. 
Después de cuarenta días de encuentros sorpresa, Jesús se despide y sube al Cielo. Les dice que allí estará esperándoles y les anuncia el regalo que les va a hacer. 
Pero esta es otra historia. Y tendremos que esperar a la semana que viene.
Con motivo de la Ascensión vamos a seguir experimentando con el arte.
Hoy nos vamos a meter de lleno en el arte moderno de la mano de un pintor suizo que le encantaba jugar con los colores y supo imprimir a su obra de gran espiritualidad. 

Joannes Itten.


Este cuadro se llama Ascensión y pausa y nos podemos fijar en él para crear un cuadro donde se cuente la subida de Jesús al Cielo

A continuación os cuento alguno de los trucos del pintor para jugar con los colores. Podéis ponerlos en práctica.

Los siete contrastes de Johannes Itten

Itten cree que hay siete tipos diferentes de contrastes de color. Estos son algunos

Contraste de colores puros Contraste de colores puros

Es la combinación de los colores primarios (amarillo, magenta y cian). Estos colores son los más puros y por ello son los que mayor contraste producen al combinarlos.
Imagen que muestra el contraste de colores puros definido por Johannes Itten
Contraste de colores puros con los colores primarios
El contraste de color también depende de la distancia entre ellos. Dos bandas azules del mismo tamaño parecerán del mismo tono aunque les añadamos verde en una y morado en otra, si mantienen un distancia suficiente.
Otra demostración de como se comporta el contraste de colores puros
Otra forma de contraste de colores puros
Contraste de claro y oscuro
El blanco y el negro son totalmente opuestos. Entre ellos están toda la gama de grises y los diferentes grados de los colores.
Imagen que muestra el comportamiento del contraste de claro oscuro
Contraste de claro/oscuro

Contraste cálido y frío

Los colores refuerzan su valor de cálido o frío al estar rodeados de colores contrarios. Del mismo modo, los tonos se hacen más cálidos al añadirles amarillos o rojos o más fríos al añadirle azules o blancos a la mezcla.
demostración de cómo se comporta el contraste entre frío y cálido
Contraste frío y cálido

Contraste de complementarios

Este es el efecto de contraste más utilizado. Dos colores complementarios son los que están enfrentados en el círculo cromático. Su combinación nos permite percibir el color de la forma más precisa, pero puede resultar algo violenta al ojo.
miro.medium.com/max/428/1*R3nzXlGnh1onpp4NJT8Qw...
Demostración del contraste de complementarios
Contraste de complementarios

lunes, 18 de mayo de 2020

Tarea primero y segundo 18 de mayo

Este sábado se celebró el día de las familias. Os quiero enseñar la presentación que hizo mi amigo Ricardo a ver si os gusta tanto como a mí.


Y qué mejor manera que celebrar este día que conociendo mejor a nuestra familia. Prepara un rincón cómodo, unos aperitivos, mantita por si hace frío y os apatece taparos. ¡Y es la hora de las batallitas! Pídele a tu familia que te cuente historias, de ese tío que se fue lejos, de sus juguetes, de sus amigos, cómo celebraban su cumpleaños cuando eran pequeños, el día que más se rieron en su vida,... ¡Lo que se te ocurra! Y para ayudarte te dejo una ficha con preguntas. No hace falta que apuntes todas las historias que te cuentan, pero si te apetece apuntar alguna puedes mandármela a mi correo beatrizee@educastur.org









domingo, 10 de mayo de 2020

Tarea segundo semana 11 de Mayo

Seguimos con actividades de Pascua. ¡Esta semana toca jugar! Vamos con un juego que aparece publicado en el blog Mis clases de Reli son +


lunes, 27 de abril de 2020

Tarea de segundo 4 de Mayo

En clase quedaron esperándonos los trabajos del Museo de los sentidos. Pero no pasa nada, el museo no cierra sus puertas, sólo atrasa su inauguración. Pero mientras tanto vamos a seguir creando.
Durante estas semanas que nos quedan nos iremos dando un paseo por el arte religioso, para disfrutar, orar y despertar nuestra creatividad.
Vamos a empezar el recorrido a lo grande. 
Hoy os invito a ir al Museo del Prado. Es uno de los museos más importantes del mundo. En él vive, dentro de los cuadros, una niña que se llama Margarita. Los trabajadores del museo pensaron que seguro que le gustaba enseñaros su casa y crearon estas audioguías.



Vamos a empezar trabajando un cuadro muy especial, que en sus tiempos fue muy atrevido pues usaba el oleo, técnica que en esos momentos estaba en sus comienzos. Muchos años después, seguía intrigando a los pintores y a principios del siglo pasado sirvió de inspiración al surrealismo: "El jardín de las delicias" del Bosco.


Ahora te invito a que te conviertas en artista. 
Para ello no nos vamos a fijar en la tabla central y más famosa. El pecado lo trabajaremos en cuarto. Si no en la tabla lateral izquierda que se titula "El paraiso" donde aparece Dios presentando a Adán y a Eva. 
Crea tu propio paraiso. Pon en él todo lo que consideras importante, no te olvides de hacerle un huequito a Dios en él.

Te dejo también una historia de superlibro por si necesitas recordar el relato.



Tarea segundo semana 20 de abril